Este lunes, las empresas operadoras de líneas de colectivo y el sindicato UTA se encuentran en un enfrentamiento debido al reclamo de pagos salariales que las firmas alegan no poder afrontar. En medio de esta disputa, persiste la amenaza de paros de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que podría dejar a millones de pasajeros sin servicio en caso de concretarse.

El gremio UTA ha anunciado la posibilidad de llevar a cabo una medida de fuerza este lunes si las compañías no pagan un salario básico a los choferes con un aumento del 34% en comparación con el sueldo de febrero. Esta demanda implica un básico de 987.000 pesos, mientras que las empresas afirman que solo pueden pagar 737.000 pesos, el mismo salario que en febrero.

La negociación salarial entre el sindicato y las empresas aún no ha sido firmada, lo que ha generado discrepancias sobre los términos del acuerdo. Si bien se contempló un incremento salarial para marzo durante las conversaciones previas, este convenio aún no ha sido rubricado oficialmente. Como resultado, las empresas argumentan que no pueden asumir un aumento salarial que no está respaldado por un acuerdo formal.

En este contexto, AAETA ha señalado que las empresas reciben subsidios basados en un cálculo de 737.000 pesos como base salarial, mientras que UTA exige 987.000 pesos en función de lo acordado durante las negociaciones salariales. Esta discrepancia ha generado una brecha de 250.000 pesos por trabajador, lo que las empresas argumentan que no pueden cubrir.

Con esta situación sin resolver y sin un acuerdo entre las partes, AAETA prevé un posible paro de transporte. Los salarios de los choferes se depositarán este lunes, y dependiendo del monto que reciban, UTA podría convocar a una medida de fuerza, cuya fecha aún no se ha determinado. Este paro afectaría a todas las líneas de colectivos que operan en el AMBA.

Mientras tanto, las cámaras empresariales sostienen que existen errores en los cálculos de los subsidios y la cobertura de costos, lo que agrava aún más la situación. Además, la Secretaría de Transporte ha afirmado que es responsabilidad de las empresas cumplir con los acuerdos salariales y que continuará pagando los subsidios correspondientes en tiempo y forma. Sin embargo, el sindicato UTA insiste en la necesidad de una intervención para resolver el conflicto y evitar medidas extremas que afecten la paz social.