Desde marzo, los beneficiarios de asignaciones familiares y universales han experimentado un aumento del 27,18% debido a la aplicación de la Ley de Movilidad. Con este incremento, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo ahora alcanzan los $52.554 por hijo.
Este aumento se ha traducido en un incremento del 154% en lo que va del año para las asignaciones familiares y universales, frente a una inflación acumulada estimada del 50,2% hasta marzo. Desde diciembre, el aumento total es del 207%, en comparación con una inflación acumulada del 88,5% en el mismo período.
El Gobierno Nacional ha decidido, por decreto, establecer una nueva fórmula de movilidad jubilatoria que impactará en los haberes y asignaciones a partir de julio. Sin embargo, para abril se aplicará un ajuste del 12,5%, además de adelantos aún no especificados de la movilidad correspondiente a junio. Esto llevará la jubilación mínima a $172.000 más el bono, asegurando que nadie cobre menos de $204.445.
La nueva fórmula de movilidad estará basada en el Índice de Precios al Consumidor, pero el ajuste por inflación llegará recién en julio, con un esquema de transición en los meses previos. A pesar de la publicación inicial que prometía aumentos mensuales por inflación desde abril, el ajuste lineal se pospuso para julio, aunque se compensa con un aumento del 12,5% en abril.
Es importante destacar que este ajuste no afectará a los haberes más bajos, que ya habían recibido un bono de $70.000. Por lo tanto, la jubilación mínima se mantendrá en $204.445 por segundo mes consecutivo. Los aumentos se aplicarán a aquellos que superen este nivel de haber o que, estando por debajo, alcancen el impacto del ajuste.
