El Gobierno, liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la retirada del capítulo fiscal de la Ley Ómnibus con el objetivo de agilizar su aprobación. Esta decisión implica la eliminación de cinco puntos clave del proyecto, abordando reformas en jubilaciones, retenciones, blanqueo, moratoria, y adelantos en Bienes Personales, así como los cambios en la Ley de Ganancias que habían sido presentados en el Congreso durante la semana.
El fracaso parlamentario en las áreas de jubilaciones y retenciones llevó al Gobierno a reconsiderar su estrategia. A pesar de intensas negociaciones y esfuerzos por parte del Ejecutivo, la falta de votos condujo a la postergación de la sesión, originalmente programada para el jueves, hasta la próxima semana. Finalmente, se optó por la retirada del capítulo fiscal.
La decisión se anunció en el día en que Karina Milei, hermana del presidente, ingresó al Congreso por primera vez desde la asunción de su hermano. Mantuvo reuniones con Martín Menem y su principal asesor, «Lule» Menem, en el comedor del Senado, donde almorzaron antes de dirigirse juntos a Casa Rosada.
La retirada del capítulo fiscal fue confirmada tras llamados a los principales negociadores de los bloques para obtener la última ratificación sobre la votación. En su anuncio, Caputo destacó los seis puntos principales que serán excluidos del proyecto.
- Reforma jubilatoria: Originalmente, Javier Milei proponía eliminar la fórmula de movilidad actual y proponía aumentos por decreto. La oposición rechazó esta propuesta y propuso una actualización mensual por inflación. El Gobierno aceptó, pero estableció que el cálculo se aplicaría a partir de abril, generando controversia sobre la exclusión de los meses de mayor inflación.
- Retenciones: La intención inicial era aplicar un 15 % de derecho de exportación a todas las economías regionales e industrias. Sin embargo, los gobernadores se opusieron y el Gobierno tuvo que ceder en algunas áreas, aunque mantenía subas en economías industrializadas y elevaba los subproductos de la soja del 31 % al 33 %. La oposición, incluyendo el PRO, expresó su oposición a estas medidas.
- Blanqueo, moratoria y bienes personales: Aunque la oposición estaba dispuesta a votar a favor, quedaban puntos por negociar. En el caso del blanqueo, la discusión giraba en torno a su carácter coparticipable, mientras que en la moratoria se exigía la inclusión de un «premio» al buen contribuyente.
- Ganancias: La reversión en la suba del piso de Ganancias era fundamental para los gobernadores, ya que también se coparticipa. El proyecto, renombrado como Impuesto a los Ingresos Personales, proponía un nuevo piso para solteros y casados con hijos. Aunque sorprendió a las bancadas, fue recibido positivamente.
Con estos cambios, el Gobierno busca asegurar la aprobación de la Ley Ómnibus, adaptándose a la realidad política y las demandas de la oposición.
