En una conmovedora ceremonia, el Rompehielos ARA Alte. Irízar rindió homenaje a los 44 tripulantes que perdieron la vida en el submarino ARA San Juan. El acto tuvo lugar durante la travesía del buque por las cercanías de la posición donde se encontró el submarino en 2018, a 500 kilómetros de la costa patagónica, cerca de Comodoro Rivadavia.
A las 20.15 del martes 2 de enero, resonó en todo el buque la voz a través de los altoparlantes: «El 15 de noviembre del año 2017 -el submarino- se comunicó por última vez mientras navegaba en demanda de la base naval Mar del Plata. Un año más tarde, luego de una incesante búsqueda, un buque de la empresa Ocean Infinity logró confirmar la posición del naufragio. Nos toca hoy brindar el mayor de los honores a aquellos 44 camaradas que dieron su vida en cumplimiento del deber», palabras escritas por el segundo comandante del rompehielos, Sebastián Sánchez.
Tras estas emotivas palabras, el buque se sumió en un respetuoso silencio. La tripulación, compuesta por personal científico, militar y logístico, se congregó en el puente de observación del quinto piso. Mientras sonaba «toque de silencio», la música ceremonial para rendir honores, hombres y mujeres alzaron la mirada hacia el mar en un gesto de respeto.
El comandante del Irízar, capitán de navío Carlos Recio, compartió sus sentimientos después del homenaje, destacando la especial conexión que tenía con uno de los tripulantes del ARA San Juan. «Estos 44 marinos estaban cumpliendo con su deber, navegando en las 200 millas, haciendo una misión especial para proteger los intereses de la República Argentina en el mar, una de las misiones principales que tiene la Armada», expresó.
El buque, que zarpó el 28 de diciembre de 2023, se encuentra en ruta hacia la Antártida Argentina para llevar a cabo la Campaña Antártica de Verano. Durante la travesía, la tripulación pudo disfrutar de la presencia de ballenas, aves y delfines tipo toninas, enriqueciendo la experiencia marítima.
La misión en la Antártida implica el apoyo logístico a la ciencia, con el traslado de personal, materiales y víveres a las bases antárticas argentinas. El despliegue está coordinado por el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) y la Dirección Nacional del Antártico (DNA), y tiene como objetivo facilitar el desarrollo de proyectos científicos y el relevo de quienes invernaron en 2023.
