A pesar de la firme creencia de las autoridades en la posibilidad de un suicidio, varios elementos en el caso de Rodríguez han generado interrogantes. Hasta el momento el intendente de Ushuaia no ha sido convocado para prestar declaración en relación a los hechos. Esta ausencia de una citación oficial ha levantado sospechas y ha llevado a la comunidad a cuestionar el manejo del caso por parte de las autoridades.
Además, se ha destacado un hecho inusual en el comportamiento del intendente de Ushuaia: su ausencia en las urnas el pasado domingo, lo que ha llamado la atención de los ciudadanos y ha aumentado la incertidumbre en torno a este trágico incidente.
Laura Ávila, concejal de Ushuaia y expareja del senador Matías Rodríguez, quien recientemente falleció en circunstancias que han generado incertidumbre, ha proporcionado declaraciones que ofrecen una visión más clara sobre los días previos a la trágica muerte del legislador y su compleja situación emocional.
En declaraciones divulgadas por el diario Clarín, Ávila reveló que ella y Rodríguez se habían separado en mayo, aunque habían experimentado distanciamientos anteriores. Según su testimonio, el senador no aceptaba la ruptura de su matrimonio y continuamente buscaba reconstruir la relación, a pesar de que ella había dejado en claro su decisión de poner fin a la relación.
Ávila también confirmó que Rodríguez estaba recibiendo tratamiento psiquiátrico bajo la supervisión del especialista porteño Elías Hamra. El senador enfrentaba problemas de ansiedad relacionados con los viajes en avión, una situación complicada debido a la frecuencia de sus desplazamientos entre Buenos Aires y Tierra del Fuego, como parte de sus responsabilidades senatoriales. Este trastorno, caracterizado por ataques de ansiedad o pánico, fue corroborado por Valeria Aciar, secretaria del senador.
Según detalla el diario Clarín, Ávila ha narrado diversos encuentros casuales, incluyendo una comida en el Día de la Madre, pero uno de los episodios más alarmantes tuvo lugar el 18 de octubre. En esa fecha, Rodríguez inició múltiples llamadas desde las 5:32 a.m., tratando de comunicarse con Ávila, quien optó por no responder. Sorprendentemente, Rodríguez utilizó una herramienta de rastreo de Apple para localizar su ubicación, y la encontró en la casa del intendente Vuoto.
A las 5:40 a.m., Ávila, estando en la residencia del intendente, escuchó que alguien tocaba la puerta. Identificó la voz de Rodríguez y presenció un forcejeo entre él y Vuoto. Después, según su relato, Rodríguez intentó ingresar por la fuerza a la habitación en la que se encontraba. Ávila trató de calmar la situación y evitar su ingreso, lo que desencadenó una pelea. En medio del altercado, Rodríguez cayó al suelo y se lastimó la ceja izquierda, dejando rastros de sangre en el lugar.
Ávila logró sacarlo de la habitación y cerró la puerta. Posteriormente, llamó a uno de los custodios del senador, Alberto Miño, pero antes de su llegada, un colaborador de Vuoto, llamado Carlos, y Ávila lo llevaron a su casa. Los custodios de Rodríguez llegaron poco después y permanecieron junto a ellos.
En ese momento, Rodríguez comenzó a cuestionar la vida privada de Ávila, específicamente su relación con el intendente Vuoto. La revelación de esta relación parece haber exacerbado la tensión entre ellos. A pesar de que inicialmente Rodríguez expresó su apoyo a esa relación, más tarde cambió de opinión.
La situación se volvió aún más delicada debido a la herida en la ceja de Rodríguez, y a pesar de sus objeciones, uno de sus guardias de seguridad llamó a un médico privado para que le brindara atención médica en su residencia.
10:50 A.m. el senador dejó la casa de Ávila con uno de los custodios. Ella cree que era Rubén, porque tenía un turno médico con un dentista que era cirujano maxilofacial, para hacerse la sutura en su ceja. El horario coincide con lo declarado por Leguizamón, que aseguró haber conducido a Rodríguez al Centro Odontológico Andino a las 11 de la mañana para luego, a las 11:45, llevarlo a su casa, donde se había mudado un par de meses atrás, tras su separación de Ávila.
Ella cumplió con lo que le había pedido su expareja y fue a hablar con Vuoto a las 11:15. Recibió un llamado de Rodríguez pero no lo atendió. Más tarde fue a la casa del senador a charlar. Le dijo que había que esperar para que tanto él, como el intendente retomaran su vínculo, que todo era muy reciente. La conversación fue escalando, se puso muy tensa y ella decidió retirarse del lugar a las 14 y fue a su casa.
A las 16:30 Ávila fue otra vez a la casa de Vuoto. A las 18:05 recibió un llamado de su expareja, pero no lo atendió. A las 18:06 Rodríguez envió al grupo de WhatsApp que tiene con ella y sus dos hijos un mensaje emotivo en mayúsculas que le llamó la atención. Una suerte de despedida.
Al ver eso, ella empezó a llamar a Rodríguez reiteradas veces. A las 18:18 dejó la casa de Vuoto, a las 18:25 y 18:26 buscó contactar a su expareja pero él no la atendió. Un minuto más tarde, a las 18:27, llamó al custodio Miño para que fuera a ver a Rodríguez. Él respondió que estaba yendo, y de fondo se oía un grito, relató Ávila.
Presumiendo que algo extraño había pasado, fue con su hijo mayor a la casa del senador con urgencia. Cuando llegó vio a ambos custodios fuera de la casa con otra persona. Le preguntó a Miño qué había pasado y él le dijo que Rodríguez «se había matado» y no le permitió ingresar a la casa. Enseguida ella se fue con su hijo para contenerlo en medio del shock.
Fuente: Diario Clarin
