Israel llevó a cabo una serie de ataques en la región, incluyendo la Franja de Gaza, una mezquita en Cisjordania, y aeropuertos en Siria, generando crecientes preocupaciones sobre la posibilidad de una escalada regional en su conflicto con el grupo islamista palestino Hamas. Mientras tanto, la ayuda humanitaria continuó llegando a la Franja de Gaza.
Estados Unidos, que ya había desplegado dos portaaviones frente a las costas israelíes, anunció el refuerzo de su dispositivo militar en Medio Oriente, incluyendo baterías antiaéreas, en un esfuerzo por disuadir ataques contra Israel o intereses estadounidenses, particularmente por parte de Irán y sus fuerzas afiliadas. Además, el Departamento de Estado estadounidense ordenó la evacuación de personal no esencial de su embajada en Bagdad y de su consulado en Erbil, Irak, debido a las crecientes amenazas.
En respuesta a estos eventos, varios grupos en Yemen lanzaron cohetes hacia Israel, mientras que el intercambio de disparos con el movimiento islamista libanés proiraní Hezbollah se ha vuelto frecuente desde el inicio de las hostilidades con Hamas. En Cisjordania, Israel lanzó ataques aéreos y se enfrentó a milicianos en campamentos de refugiados.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió a Hezbollah que cometería «el error de su vida» si decidía emprender una guerra contra Israel, y el presidente de Israel, Isaac Herzog, reveló que habían encontrado documentación en poder de Hamas que hacía referencia a planes de ataque químico con cianuro contra civiles israelíes.
En Irán, el canciller Hosein Amir Abdolahian advirtió a Estados Unidos e Israel sobre la posibilidad de una situación «incontrolable» en Medio Oriente si Israel no detenía sus bombardeos en Gaza en respuesta a los ataques de Hamas en Israel.
Se han llevado a cabo conversaciones entre líderes internacionales, incluyendo el primer ministro israelí, que habló con líderes de Estados Unidos, España, Francia y Países Bajos. Se anunció que el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro holandés Mark Rutte visitarán Israel en los próximos días.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro Netanyahu acordaron un «flujo continuo» de ayuda crítica hacia Gaza, según la Casa Blanca. Además, Biden mantuvo conversaciones con líderes de varios países y con el Papa Francisco.
La llegada de un convoy de ayuda humanitaria y combustible a la Franja de Gaza desde Egipto proporciona un respiro para la población, aunque la ONU señala que se necesitarían más convoyes para satisfacer las necesidades de la población en el enclave palestino.
La situación humanitaria en Gaza es crítica, con hospitales repletos y una grave escasez de suministros médicos. Los ataques han provocado el cierre de varios hospitales y la OMS advierte sobre el riesgo para bebés prematuros debido a la falta de combustible para los generadores que alimentan sus incubadoras.
Israel ha instado a los habitantes del norte de Gaza a migrar al sur, mientras se prepara para una posible incursión terrestre en la zona norte de la Franja, donde afirma que Hamas tiene la mayor parte de sus posiciones. Sin embargo, una operación terrestre en este enclave representa múltiples peligros para las tropas israelíes.
El conflicto ha cobrado un alto costo humano, con miles de muertos y heridos en ambos lados, y sigue siendo una preocupación creciente en la región.
