El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), reconocida asociación empresarial que engloba a los principales bancos a nivel global, ha emitido un informe que arroja luz sobre la posibilidad de dolarización en Argentina. El candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, ha promovido esta medida en su campaña, pero según el análisis del IIF, alcanzar tal objetivo sería una empresa compleja y requeriría una «profunda recesión» dada la falta de divisas en el mercado.
El informe titulado «¿La dolarización es viable para Argentina?» plantea que la dolarización demandaría entre US$ 30.000 millones y US$ 40.000 millones, una cifra que actualmente el Banco Central (BCRA) no posee en reservas. Ante la opción de endeudarse en dólares en el mercado, el IIF considera que esta alternativa es poco viable debido al limitado apetito de los inversores extranjeros por la deuda argentina.
Cabe destacar que el candidato Milei afirmó en julio, previo a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), que ya disponía de los dólares necesarios «para dolarizar la economía al valor del dólar de mercado», aunque no especificó la fuente de dichas divisas ni el monto correspondiente.
Ante la falta de fondos para llevar a cabo la dolarización, el informe plantea que la única salida viable para cumplir con esta promesa electoral sería a través de una dolarización sin disponer de dólares, lo que acarrearía consigo una dolorosa recesión, devaluación y ajuste fiscal.
«La próxima administración de Argentina, al no contar con dólares, no podrá implementar una dolarización total de forma inmediata. Pero esta posibilidad no queda descartada para el futuro. ¿Qué se necesitaría para obtener los dólares necesarios? En resumen: una dolorosa recesión junto con una mayor inflación«, explicó Martín Castellano, experto del IIF, a través de sus redes sociales.
El informe del IIF concluye que para llevar a cabo la dolarización en Argentina sería necesario enfrentar una «profunda recesión» superior al 3%, indicando que incluso ante un posible repunte en las exportaciones, se requeriría una significativa reducción en las importaciones, lo que impactaría en el Producto Bruto Interno (PBI).
La institución, que actúa como consultora y «think tank» de la gran banca internacional, plantea que la obtención de dólares sería posible a través de un superávit en las cuentas con un ajuste en las tasas efectivas de cambio y austeridad fiscal, subrayando la complejidad y retos que implicaría la dolarización en la economía argentina.
