En una sesión maratónica que culminó en las primeras horas de la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma de la ley de alquileres, con 128 votos a favor y 114 en contra. Esta iniciativa, promovida por el Frente de Todos y con modificaciones propuestas por el Senado, implica cambios significativos en los contratos de alquiler en Argentina.
La reforma establece que los contratos de alquiler tendrán una duración de tres años, en lugar de los dos años que rigen actualmente. Además, se realizará una actualización semestral de los valores de alquiler en lugar de la anual, como se establecía en la norma anterior.
Los votos a favor del proyecto provinieron del Frente de Todos, el Movimiento Popular Neuquino, Identidad Bonaerense, el bloque socialista, Córdoba Federal, el Frente de la Concordia y partidos de izquierda. Por otro lado, Juntos por el Cambio y los libertarios liderados por Javier Milei, entre otros, votaron en contra de la reforma.
El proyecto también incluye disposiciones relacionadas con la publicidad de los alquileres en moneda nacional, la exención del monotributo para ingresos por locación de hasta dos inmuebles, beneficios impositivos para los propietarios que pongan sus propiedades en alquiler y la deducción del impuesto a las Ganancias para ambas partes del contrato.
La reforma de la ley de alquileres ha sido objeto de debate durante un tiempo considerable y ha generado opiniones divididas. Los partidarios de la reforma argumentan que busca equilibrar las condiciones entre propietarios e inquilinos, mientras que los opositores sostienen que podría reducir la oferta de viviendas en alquiler y perjudicar a los inquilinos.
Con la aprobación en la Cámara de Diputados, esta reforma se suma a otras medidas aprobadas en la misma sesión, como la ley de violencia digital y proyectos relacionados con la devolución del IVA, Argentina Inclusiva y la promoción del Gas Natural Licuado.
