El líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, ha reconocido haber alentado intentos de robos a supermercados y comercios en diferentes regiones del país.

En una entrevista con Crónica TV, Castells declaró: «Aunque sea, canjeen por comida». Estas declaraciones le han valido una denuncia legal por parte de Republicanos Unidos, quienes acusan al dirigente social de incitar a cometer delitos.

Castells explicó su postura en relación con la crisis alimentaria y los precios exorbitantes de los productos básicos. Sostuvo que el alto costo de elementos esenciales como el kilo de milanesas a 4.200 pesos ha llevado a la gente a buscar soluciones desesperadas para alimentarse. «Estamos convocando a esto, les estamos diciendo que sin robar dinero ni causar daños, tomen lo que puedan para canjear por comida», afirmó.

Al ser cuestionado sobre si su agrupación estaba promoviendo los intentos de robo, Castells respondió afirmativamente y responsabilizó al gobierno por la falta de asistencia a comedores comunitarios en todo el país. En sus palabras, «el gobierno ha quitado los alimentos a todos los comedores comunitarios del país desde hace tres meses».

En respuesta a las acusaciones, Republicanos Unidos presentó una denuncia penal contra Castells por incitación a cometer delitos específicos. Argumentaron que el dirigente social se expresó en plural («nosotros»), lo que sugiere la posible participación de otros individuos en la acción. La denuncia fue radicada en el juzgado criminal y correccional Número 6, subrogado por el juez Daniel Rafecas.

Las declaraciones de Castells han desatado un debate sobre la responsabilidad en medio de la crisis económica y alimentaria. Mientras algunos lo critican por incitar a la violencia, otros ven sus palabras como un reflejo de la desesperación de amplias capas de la sociedad.