Tras superar la etapa en la Cámara de Diputados, la Ley Bases ahora enfrenta un escenario más desafiante en el Senado, donde el oficialismo anticipa la posibilidad de contar con 34 votos en contra, lo que dificultaría su aprobación. Según estimaciones del equipo de Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, se espera que los 33 integrantes de Unión por la Patria y el senador radical Martín Lousteau rechacen el proyecto. Dado que se necesitan al menos 37 votos para aprobar o rechazar la norma, el Gobierno enfrenta un desafío considerable en esta instancia.
Las negociaciones en el Senado comenzarán la próxima semana, con el objetivo de obtener dictamen para el jueves. El proyecto será tratado en comisiones, incluyendo Presupuesto y Hacienda, así como también en un plenario que abarcará Asuntos Constitucionales y Legislación General.
A diferencia de la Cámara de Diputados, donde el proyecto contó con un mayor respaldo opositor, en el Senado se espera una votación más reñida. El Gobierno se enfrenta al desafío de convencer a algunos senadores de la oposición para cambiar su posición antes de la votación en sesión ordinaria.
El tiempo apremia, ya que de obtener dictamen el jueves, se requerirá una semana adicional antes de que el proyecto sea convocado para su tratamiento en el recinto. Cualquier cambio en los proyectos implicaría su retorno a la Cámara de origen, algo que el Gobierno busca evitar.
La fecha límite para la aprobación de las reformas antes del Pacto de Mayo es el 25 de mayo. El respaldo de los gobernadores peronistas, como Osvaldo Jaldo de Tucumán y Raúl Jalil de Catamarca, será crucial en esta etapa. Aunque algunos senadores ya han expresado su rechazo, el Gobierno confía en obtener el apoyo necesario para avanzar con las reformas propuestas.
