El ambicioso proyecto de licuefacción del gas de Vaca Muerta, con una inversión estimada en 30.000 millones de dólares para la construcción de una planta de gas natural licuado (GNL), está a punto de tomar una decisión crucial que podría agravar las tensiones entre la Casa Rosada y el gobernador Axel Kicillof, uno de los principales críticos del gobierno de Javier Milei.
Confirmación de la ubicación
Altas fuentes oficiales confirmaron ayer a Infobae que la decisión de ubicar la planta de GNL no será en Bahía Blanca, como inicialmente se había considerado, sino en Punta Colorada, Sierra Grande, en la provincia de Río Negro. «La decisión ya está tomada», afirmaron las fuentes. El presidente Javier Milei había expresado previamente su preferencia por Río Negro durante una entrevista con Alejandro Fantino.
Tensión política y beneficios impositivos
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, ha jugado un papel crucial en el respaldo al proyecto, habiendo firmado el Pacto de Mayo y apoyado la Ley Bases y el paquete fiscal que priorizan el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI). Por el contrario, Kicillof, quien se opuso a la Ley Bases y al RIGI, ha estado en una disputa abierta con el Gobierno nacional. La elección de Río Negro sobre Buenos Aires podría ser vista como una victoria política para Weretilneck y un revés significativo para Kicillof, que había ofrecido beneficios impositivos propios para atraer la inversión a Bahía Blanca.
Desafíos y estrategias
En La Plata, la noticia de la decisión ha generado preocupación. Kicillof ha apresurado la redacción de un proyecto provincial para incentivar grandes inversiones, que se espera sea enviado a la Legislatura en los próximos días. Su intento por atraer el proyecto a Bahía Blanca incluyó la presentación de su propio régimen de inversiones el pasado 15 de julio, pero sin éxito.
Río Negro, por su parte, convalidó su adhesión al RIGI con una ley local aprobada en una sesión exprés de la Legislatura provincial el 12 de julio, lo que consolidó la posición de Weretilneck. Además, el CEO de YPF, Horacio Marín, ha mantenido reuniones tanto con Weretilneck como con Kicillof para discutir el proyecto y los requerimientos técnicos.
Impacto político y futuro de la inversión
La decisión final sobre la ubicación de la planta se conocerá en agosto. El gobierno de Milei está evaluando enviar un avión para retirar a los funcionarios si se confirma la decisión de Río Negro, aunque esto depende de la autorización del régimen venezolano para el ingreso de aeronaves argentinas.
El enfrentamiento entre Milei y Kicillof ha sido marcado por un deterioro continuo de las relaciones. Milei ha suspendido el financiamiento y beneficios a la provincia de Buenos Aires, mientras que Kicillof ha liderado la oposición a las políticas del gobierno libertario. Este conflicto se refleja en la actual disputa por la planta de GNL y podría influir en futuras decisiones de inversión.
Perspectivas futuras
En los próximos años, otro ambicioso proyecto de inversión está en el horizonte. Pan American Energy y la noruega Golar LNG han planeado una inversión de 300 millones de dólares anuales para una planta flotante de licuefacción a partir de 2027. La ubicación de esta nueva instalación también será un factor crucial, y tanto Bahía Blanca como Río Negro estarán en la mira, dependiendo de los análisis técnicos que se realicen en su momento.
Este desarrollo subraya la importancia de las relaciones políticas y la competencia regional en la toma de decisiones sobre inversiones estratégicas para el país.
