En un esfuerzo por evitar un nuevo paro general, el Gobierno argentino inició negociaciones con la Confederación General del Trabajo (CGT), aunque sin la presencia de Pablo Moyano, figura clave del sindicalismo. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, se reunió con representantes sindicales en la sede de la Secretaría, ubicada en la avenida Leandro Alem 650, con el objetivo de abordar diversos temas de interés.

La ausencia de Moyano, quien declinó asistir al encuentro, destacó entre las negociaciones que buscan resolver conflictos pendientes y evitar medidas de fuerza adicionales. La CGT estuvo representada por Héctor Daer, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri, entre otros líderes sindicales, quienes expresaron preocupaciones sobre la reforma laboral y otros aspectos críticos del panorama socioeconómico actual.

El diálogo tripartito, que también incluirá al Grupo de los Seis (G6) empresarial y con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como mediador, se perfila como un intento por establecer consensos y evitar tensiones mayores. Entre los puntos clave de la agenda sindical se encuentran la regulación de la reforma laboral y la situación financiera de las obras sociales, temas que generan debate y preocupación entre las partes involucradas.

A pesar de las diferencias y los desafíos, tanto el Gobierno como la CGT parecen comprometidos a explorar vías de entendimiento que promuevan la estabilidad laboral y económica del país. La reunión marcó un primer paso en un proceso que podría influir significativamente en las relaciones laborales y la política económica a futuro en Argentina.