En un escenario marcado por la revisión de las alzas previas, las principales empresas de medicina prepaga están implementando la medida gubernamental que establece un tope a los aumentos. Este ajuste varía entre un 6% y un 22% dependiendo de la compañía, lo que refleja una rectificación significativa respecto a las subidas de precios liberadas en diciembre pasado por el DNU 70.
La primera oleada de facturación con los precios ajustados ya está en curso, con reducciones que oscilan en promedio alrededor del 16%. Esta acción responde a la orden de la Secretaría de Comercio, que intervino tras detectar incrementos acelerados en los costos, revirtiendo parcialmente la liberalización de precios. Aunque el mercado esperaba un mantenimiento de las tarifas post-liberalización, el Gobierno ha optado por imponer un techo a futuras subidas, vinculado al índice de inflación.
La medida, que ya está siendo aplicada, obliga a las empresas a retrotraer o ajustar sus tarifas. Por ejemplo, Medimas ha aplicado una reducción del 6% en las cuotas de mayo respecto al mes anterior, lo que representa un recorte efectivo del 12.5% sobre el aumento que estaba programado para ese mes y que finalmente no se aplicó. Por su parte, Osde, que factura sus servicios a mes vencido, aplicará una reducción del 11% en las facturas de mayo en comparación con abril, lo que en términos del aumento previsto se traduce en un recorte del 22%.
Empresas como Galeno y Swiss Medical están finalizando los detalles sobre los ajustes en sus tarifas que se implementarán en las facturas de mayo. La situación subraya la tensión entre las necesidades de financiamiento del sector salud y las políticas de contención de precios del Gobierno, en un contexto de inflación elevada.
Esta intervención oficial establece que el precio de las cuotas se calculará en adelante con base en el valor de diciembre de 2023, ajustado por la variación del Índice de Precios al Consumidor hasta el momento de la facturación. La medida busca aliviar el impacto de los aumentos sobre los consumidores, aunque persiste el debate sobre la sostenibilidad a largo plazo de estas políticas en el sector de la salud privada.
