En medio de un tenso cruce entre el presidente Javier Milei y la ex vicepresidenta Cristina Kirchner, esta última respondió con firmeza luego de que el mandatario diera marcha atrás con un incremento salarial del 48% para él y su gabinete, argumentando que se trataba de una medida automática establecida en 2010 durante su gestión.

«Lo hace más valiente, presidente», cuestionó Kirchner en un mensaje publicado en la red social X. «Resulta que se descubre que usted y sus funcionarios se aumentaron el sueldo un 48% ¿y no se le ocurre mejor excusa que echarme la culpa a mí, por un decreto que firmé hace 14 años? Mejor ni le digo a quién me hace acordar, con esto de echarle la culpa a una mujer. Más casta y menos original no se consigue».

Con esta respuesta, Kirchner no solo refutó las acusaciones de Milei, sino que también realizó una sutil comparación con una situación previa donde el presidente Alberto Fernández intentó excusarse por un evento polémico.

Por su parte, Milei no se quedó callado y replicó: “Señora, para hablar de valentía primero tiene que nombrar a la gente que critica y después desbloquearme en Twitter. Además, podría empezar también por hacerse cargo una vez de que usted es la responsable directa de la gestión 2019-2023, es decir, del peor gobierno de la historia argentina, al haber puesto al presidente Alberto Fernández y haberlo acompañado en la vicepresidencia durante los cuatro años logrando tan mal resultado para todos los argentinos que ni siquiera pudo presentarse a la reelección».

La polémica comenzó cuando se reveló que el Gobierno había decretado un aumento salarial del 48% para los cargos jerárquicos, incluido el presidente, vicepresidente, ministros, secretarios y subsecretarios. Milei justificó esta acción argumentando que se trataba de un aumento automático basado en un decreto firmado por Cristina Kirchner en 2010, el cual establecía que los cargos políticos debían cobrar más que los empleados de la administración pública.

Sin embargo, Kirchner refutó esta justificación y afirmó que el presidente y su gabinete deben hacerse responsables de sus acciones. La disputa se suma a otras controversias relacionadas con incrementos salariales en el contexto de medidas de ajuste impulsadas por el Gobierno, generando un fuerte debate público en torno a la gestión actual.