El reparto de fondos a las provincias se encuentra en el centro de un conflicto cada vez más intenso entre la Casa Rosada y los gobernadores, exacerbado por la implementación de retenciones y el impuesto PAIS, que no son coparticipables. Según la información proporcionada por la Cámara del Comercio Automotor (CCA), se espera que este año el reparto de fondos sea el más bajo de los últimos ocho años, lo que profundiza las tensiones entre la Nación y las provincias por el ritmo de transferencias y subsidios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha impulsado un plan de ajuste fiscal que incluye recortes en las transferencias realizadas por la Casa Rosada a las provincias, tanto en fondos destinados a educación, salud y vivienda, como en subsidios al transporte público. Inicialmente, se estimaba que estos recortes representarían el 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI), pero la retirada del capítulo tributario de la ley ómnibus llevó al gobierno a reevaluar sus proyecciones.
Ahora se prevé un ajuste del doble de lo inicialmente estimado, alcanzando un punto del PBI, lo que equivale a cerca de 1,8 billones de pesos a valores actuales. Esta medida, aunque significativa, se considera insuficiente para equilibrar el resultado financiero, dado que solo representa el 20% de los 5 puntos de ajuste necesarios.
Por otro lado, datos de consultoras como PxQ y LCG indican que, en enero, los fondos totales recibidos por las provincias mostraron una caída real del 15,6% interanual, con una disminución del 13,9% en los fondos automáticos y del 97,7% en los no automáticos.
Además, se espera que este año las provincias reciban una menor participación en la recaudación nacional, cayendo del 34% al 28%, principalmente debido al aumento de los impuestos no coparticipados, como los derechos de exportación y el impuesto PAIS.
El recorte en las transferencias discrecionales ha generado un fuerte malestar entre los gobernadores, especialmente después del anuncio de la Secretaría de Transporte de reducir los subsidios al boleto de transporte público en el interior, medida que fue criticada por varios mandatarios provinciales. Aunque las discusiones continúan, es evidente que el reparto de fondos entre la Nación y las provincias seguirá siendo un tema candente en el ámbito político y económico del país.
