En un emocionante encuentro, Independiente no logró mantener su invicto al enfrentarse a Gimnasia en su primer partido como local en la Copa de la Liga. El marcador final fue 0-1 a favor de Gimnasia La Plata, con el gol de Rodrigo Saravia en el minuto 27.
El partido estuvo marcado por un error defensivo y una tarjeta roja que impidieron que el equipo de Tevez sumara puntos frente al Lobo. A pesar de la derrota, Independiente mostró valentía y coraje en el juego, aunque sus propios errores resultaron decisivos.
Gimnasia desplegó una estrategia táctica efectiva, pobló la zona media y planteó trampas defensivas en cada rincón de la cancha, dificultando las acciones ofensivas de Independiente. A pesar de los intentos del Rojo, el equipo se vio afectado por la agresividad y las amonestaciones tempranas, lo que contribuyó a una búsqueda apurada y a veces torpe.
El gol de Gimnasia surgió de un mal despeje, aprovechado por Saltita, quien anotó desde fuera del área. Aunque Independiente mejoró con los cambios realizados por Tevez, la expulsión de Ruiz y las decisiones tácticas influyeron negativamente. Independiente, con 10 jugadores, no logró mantener el mismo nivel y Gimnasia estuvo más cerca de ampliar la ventaja que de sufrir un empate.
En la parte final del partido, Independiente perdió la brújula, pero mostró coraje al casi igualar con un cabezazo de Ávalos al travesaño. A pesar de los errores mentales, Independiente demostró determinación y tuvo oportunidades de empatar, pero Gimnasia se llevó la victoria.
Los errores cometidos por Independiente en este partido contrastaron con sus actuaciones anteriores. El gol regalado y la expulsión innecesaria marcaron una diferencia significativa en un fútbol tan parejo como el actual. Gimnasia, al igual que en la primera fecha ante Talleres, sorprendió ganando en una cancha difícil, destacándose por su pragmatismo y estilo de juego.
