El Puerto Rosales (Punta Alta), donde se hace la operación, retomó hoy las actividades luego de que el Ministerio de Ambiente de Buenos Aires lo clausurara por dos accidentes de sus monoboyas en menos de 20 días
El Puerto Rosales en Punta Alta, donde se realiza la carga y descarga de buques de petróleo, ha reanudado sus operaciones marítimas hoy. Esto ocurre después de que la semana pasada se rompiera la segunda monoboya utilizada para estas operaciones, generando un derrame de al menos 950 litros de petróleo.
La empresa alemana Oiltanking informó que el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires levantó la clausura parcial de las instalaciones en Puerto Rosales después de que la empresa cumplió con los requerimientos impuestos por dicha autoridad.
Al Puerto Rosales llegan buques desde Comodoro Rivadavia con petróleo pesado para suministrar a las principales refinerías del país, como YPF, Raízen, Axion y Trafigura. El petróleo liviano de la cuenca neuquina llega a las refinerías de Buenos Aires por oleoducto, pero también se carga y exporta a través de Puerto Rosales.
En menos de 20 días se averiaron las dos monoboyas utilizadas en el puerto. El primer incidente ocurrió el 27 de diciembre, generando un derrame de 950 litros de petróleo. El sábado pasado, Oiltanking informó que había completado la reparación de la segunda monoboya, pero el miércoles siguiente hubo otro incidente y se generó un nuevo derrame.
El tiempo era crucial, ya que las refinerías estaban abasteciéndose con tanques de reserva. En caso de que el puerto continuara inhabilitado, podría haber afectado la producción local de nafta y gasoil, requiriendo importaciones en un contexto de escasez de reservas del Banco Central.
La monoboya que quedó fuera de servicio en diciembre está siendo sometida a una revisión integral y reemplazo de partes en un dique seco. Se estima que tomará todo el mes de febrero hasta que esté nuevamente habilitada.
La empresa Oiltanking, con 70% de participación de la alemana Marquard & Bahls AG y 30% de YPF, había anunciado una inversión de US$500 millones para construir un muelle que permita operar en condiciones climáticas más adversas. También planean construir cinco tanques de almacenamiento adicionales para aumentar la capacidad.
