Mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial esta madrugada, se flexibilizó la normativa que anteriormente obligaba a los profesionales a recetar medicamentos genéricos en lugar de específicos de un laboratorio.
Tras escuchar las críticas de las cámaras empresarias del sector, asociaciones médicas y la Academia Nacional de Medicina, el Gobierno ha modificado el artículo del Decreto de Necesidad y Urgencia que previamente impedía a los profesionales de la salud recetar marcas específicas de medicamentos.
La reversión de la medida fue confirmada mediante el Decreto 63/2024, publicado en el Boletín Oficial en la madrugada de este lunes. A pesar de que los médicos continúan obligados a indicar el nombre genérico o denominación común internacional de los medicamentos, podrán sugerir una marca en particular.
En el caso de utilizar el sistema de receta electrónica, el nuevo decreto establece que el farmacéutico debe devolver al profesional la información en caso de sustitución del medicamento en la farmacia, para garantizar un seguimiento adecuado del tratamiento clínico del paciente.
Además, se mantiene la posibilidad de que establecimientos no habilitados como farmacias vendan remedios, aunque esta facultad se limitará a antiácidos y analgésicos. Estos lugares deben contar con un espacio específico para almacenar los medicamentos, separado e independiente de otros productos, resguardado y en condiciones adecuadas.
En relación con las droguerías, estas podrán despachar al público recetas en las que se prescriban medicamentos oncológicos o de tratamientos especiales listados por la autoridad de aplicación.
Estos cambios se producen después de las críticas de la Academia Nacional de Medicina y 48 entidades médicas a las normas establecidas en el DNU presidencial del 20 de diciembre. La medida original prohibía que los médicos incluyeran la sugerencia de marcas comerciales en las recetas, junto a la denominación genérica, lo que fue considerado perjudicial para los pacientes y limitativo para los médicos. La prohibición se revierte, permitiendo a los médicos sugerir marcas además de la denominación genérica en las recetas.
