La Base Carlini, epicentro de las investigaciones argentinas en la Antártida, ha intensificado su actividad científica durante la actual Campaña Antártica de Verano (CAV). Once grupos de trabajo se encuentran desplegados, abocados a investigaciones en diversas disciplinas que incluyen biología costera y terrestre, oceanografía, ecología, microbiología, y monitoreo de elefantes marinos y pingüinos, entre otras.
El Rompehielos ARA Almirante Irízar, arribó recientemente a la caleta Potter, en isla 25 de Mayo, para reabastecer la base. En una operación eficiente, el personal militar descargó víveres frigorizados, tubos de gas, generadores, combustible, y otros suministros esenciales, trasladando también a nuevos invernantes, como el buzo Cristian Espíndola.
Con condiciones climáticas favorables, la descarga se llevó a cabo a lo largo del día, destacándose la colaboración entre la dotación militar y científica. Víctor Alejandro Jara, nuevo jefe de base, resaltó la importancia del trabajo conjunto y señaló que Carlini es como un «laboratorio natural».
La base, situada en la península antártica, es testigo de los impactos del cambio climático. Graciana Willis Poratti, jefa científica, enfatizó la sensibilidad de la fauna, flora y microorganismos ante las condiciones cambiantes.
Carlini cuenta con instalaciones especializadas, como una cámara hiperbárica para el tratamiento de buzos, laboratorios, acuario, y equipos para la investigación científica. Además, realiza proyectos de biorremediación del suelo contaminado por hidrocarburos.
Investigadores como Rubí Azul Duo Saito y María Luss Salatino, provenientes de diferentes regiones argentinas, están entusiasmadas por contribuir a las investigaciones que continuarán durante el invierno, evaluando el impacto del cambio climático en la región.
Durante el verano, se destaca el monitoreo de elefantes marinos, con expertos de la Universidad Nacional de La Plata. Martin Durante y Damián Fortunato enfrentan desafíos climáticos para estudiar estos mamíferos, recolectando diversas muestras para análisis.
Otras investigaciones abarcan la ictiología, estudio de peces antárticos, liderado por Sergio Gómez Saravia y su equipo. Colocan redes sumergidas para evaluar la recuperación de especies luego de la pesca comercial.
La diversidad de trabajos, desde buceo hasta estudios del bentos, demuestra el compromiso de Base Carlini con la investigación científica en la región antártica, consolidándose como un centro vital para comprender los desafíos ambientales actuales.
