La justicia federal ha emitido una orden de detención para Gastón Ariel Mercanzini (51), el individuo que ayer lanzó una botella que impactó en el rostro de un custodio durante el traslado del presidente Javier Milei desde el Congreso Nacional a la Casa Rosada por la Avenida de Mayo, según fuentes judiciales.
El ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff, confirmó esta mañana la identificación de Mercanzini durante una entrevista con el canal de noticias TN. «No se le puede tirar una botella a nadie y menos al Presidente de la Nación», afirmó Wolff, explicando que el hombre ya estaba identificado, por lo que el juez federal Ariel Lijo ordenó su detención este mediodía.
El incidente tuvo lugar ayer por la tarde, luego del acto de traspaso de mando y la jura en el Congreso. Mientras el presidente se desplazaba en un auto descapotable por Avenida de Mayo hacia la Casa de Gobierno, en la calle Montevideo, el subcomisario de la Policía Federal Argentina (PFA) Guillermo Armentano fue impactado por una botella arrojada desde la vereda por Mercanzini.
El agresor, identificado como un hombre con camisa de mangas cortas y una mochila, fue captado por cámaras de televisión y una cámara de seguridad de la cuadra. Después de arrojar la botella, se alejó a pie. «Hay una causa federal e iniciamos una en la Ciudad que seguramente se unificarán», indicó Wolff.
Mercanzini, con antecedentes por daño agravado, ya había sido detenido el 5 de julio pasado por dañar una camioneta Citröen Berlingo mediante golpes con una varilla metálica. Tras un proceso abreviado, se le impuso el uso de una tobillera electrónica, la cual ya quedó sin efecto.
La División Delitos Constitucionales de la PFA inició actuaciones por la agresión a la comitiva presidencial, y la causa quedó radicada en el Juzgado Federal 12 de la Capital Federal, a cargo del juez Lijo.
La flamante ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, anunció en la red social X: «Hablé con el juez Ariel Lijo, a cargo de la causa, para una rápida investigación sobre la agresión sufrida ayer por el presidente de la Nación que hirió al subcomisario Guillermo Armentano, integrante de la custodia presidencial de la Policía Federal. El que las hace, las paga».
