En el marco del juicio por el crimen de Marianela Rago Zapata, la joven asesinada de 23 puñaladas y degollada en su departamento del barrio porteño de Balvanera en junio de 2010, el fiscal general Sandro Abraldes ha solicitado la pena de prisión perpetua para Francisco Amador (36), expareja de la víctima.
La acusación se basa en el delito de «homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y alevosía». En su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal 29 porteño, el fiscal subrayó que la investigación se realizó sin perspectiva de género y pidió la revocación de la excarcelación de Amador, así como su prisión preventiva en caso de una sentencia condenatoria.
La petición del fiscal fue respaldada por los abogados querellantes, quienes también abogaron por la máxima pena y solicitaron medidas de seguridad, incluida la custodia del imputado hasta que se dicte el veredicto.
En su exposición, Abraldes destacó que el crimen fue perpetrado en un contexto de violencia de género, señalando claramente un femicidio. Según el fiscal, Amador, sintiéndose dueño de su expareja, ejecutó un plan dirigido a provocar la muerte de Marianela Rago Zapata, valiéndose de su superioridad física y utilizando un cuchillo mientras la víctima resistía el ataque.
La audiencia contó con imágenes y videos de la víctima proyectados ante los jueces, lo que provocó el llanto de los familiares presentes. Abraldes detalló la relación previa entre Amador y Marianela, subrayando situaciones de violencia y control por parte del acusado.
La defensa de Amador argumentó su entorno familiar violento y su psicología afectada por la condena de su padre por asesinato, alegando que estas circunstancias contribuyeron a su comportamiento.
El juicio, que se encuentra en su etapa final, ha generado una mayor preocupación por la seguridad del acusado, y el tribunal ha ordenado una custodia personal para Amador, respaldada por un dispositivo electrónico de monitoreo.
El crimen de Marianela Rago Zapata, ocurrido el 27 de junio de 2010, ha sido calificado como un femicidio por parte de la fiscalía, destacando la necesidad de abordar el caso desde una perspectiva de género. El veredicto final del tribunal determinará la culpabilidad y la sentencia correspondiente para el acusado. La familia de la víctima espera justicia en este caso que ha conmocionado a la sociedad.
