Estados Unidos se encuentra en medio de una intensa búsqueda del presunto responsable de un doble tiroteo que dejó un saldo devastador de 18 personas muertas en Lewiston, Maine. El presidente Joe Biden ha instado al Congreso a tomar medidas más estrictas sobre el control de armas, en particular la prohibición de los rifles de asalto, en respuesta a esta nueva masacre.
La noche del miércoles, la ciudad de Lewiston, la segunda más grande de Maine con 36,000 habitantes, fue escenario de estos actos violentos. El sospechoso, identificado como Robert Card, un instructor certificado y reservista del ejército de 40 años, está prófugo. Las motivaciones detrás de estos ataques aún no están claras.
Las autoridades han movilizado a cientos de agentes de policía en todo el Estado de Maine en un esfuerzo por localizar al sospechoso, quien se describe como «armado y peligroso». La gobernadora de Maine, Janet Mills, informó sobre la trágica cifra de 18 muertos y 13 heridos como resultado de estos ataques.
El presidente Biden, al enterarse de la situación, canceló una cena de Estado en honor al primer ministro australiano para coordinar el apoyo federal a las autoridades locales. Además, ordenó que la bandera nacional sea izada a media asta en todos los edificios federales en memoria de las víctimas.
En un comunicado, Biden instó al Congreso, en particular a los legisladores republicanos, a tomar medidas enérgicas en materia de control de armas. «Hoy, tras otra tragedia, insto a los legisladores republicanos en el Congreso a que cumplan con su deber de proteger a los ciudadanos de Estados Unidos», declaró el mandatario. Sus propuestas incluyen la prohibición de los rifles de asalto, verificaciones exhaustivas de antecedentes, almacenamiento seguro de armas y poner fin a la inmunidad de responsabilidad de los fabricantes de armas.
Las imágenes del sospechoso, publicadas por las autoridades, lo muestran con barba, vestido con una chaqueta marrón, pantalones azules y zapatos marrones, portando un rifle semiautomático. La policía encontró una camioneta blanca abandonada a unos diez kilómetros de Lewiston.
Los tiroteos ocurrieron en al menos dos lugares: un centro de bolos y un bar-restaurante. Aunque se mencionó un posible tiroteo en un centro de logística de un supermercado Walmart, las autoridades no lo han confirmado.
Este trágico suceso pone de manifiesto una vez más el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, un país que posee más armas que habitantes, con un adulto de cada tres que posee al menos un arma. Las tasas de muertes por armas de fuego en el país son significativamente más altas que en otras naciones desarrolladas, con más de 15,000 muertes relacionadas con la violencia armada desde principios de año, según la asociación Gun Violence Archive (GVA).
