El Gobierno argentino ha vuelto a presentar una denuncia ante las Naciones Unidas (ONU) con respecto al despliegue militar del Reino Unido, el cual involucra a las Fuerzas de Seguridad de Kosovo en las Islas Malvinas, que han estado bajo control británico desde 1833.
«El Reino Unido no solo ignora el llamado de la comunidad internacional, sino que también continúa tomando acciones unilaterales en relación con la exploración y explotación de los recursos naturales, tanto renovables como no renovables, y mantiene una presencia militar desproporcionada en el Atlántico Sur», advirtió el pasado lunes el representante argentino, Carmona, durante su intervención en la reunión de la Cuarta Comisión de la ONU, celebrada en Nueva York.
El funcionario argentino citó como ejemplo el «evento más reciente en este sentido, que fue el despliegue en las Islas de las denominadas Fuerzas de Seguridad de Kosovo, lo que implica la introducción de fuerzas extranjeras con capacidad militar en un territorio sujeto a una disputa de soberanía».
En junio del año pasado, en otra reunión del Comité de Naciones Unidas, el canciller argentino, Santiago Cafiero, había advertido que el Reino Unido «ha llevado a un nuevo nivel su presencia militar desproporcionada e injustificada en el Atlántico Sur con el despliegue de un contingente de las denominadas ‘Fuerzas de Seguridad de Kosovo'».
En diciembre de 2022, soldados de las Fuerzas de Seguridad de Kosovo viajaron a las Islas Malvinas para llevar a cabo una «misión de mantenimiento de la paz» acordada con el Gobierno británico, lo que provocó la protesta de la Cancillería argentina, que consideró el envío de estos militares como «una injustificada demostración de fuerza».
