En el marco de un juicio que ha capturado la atención pública en la provincia de Tierra del Fuego, la fiscalía y la querella han solicitado la pena de prisión perpetua para los cuatro acusados en el caso del doble homicidio con características mafiosas que tuvo lugar hace aproximadamente un año en la ciudad de Río Grande. Según fuentes judiciales, el veredicto se dará a conocer mañana tras la conclusión de la etapa de alegatos.
Los acusados en este juicio, identificados como Alejandro Badilla, su hijo Gastón Badilla, Diego Moral y Manuel Guerrero, enfrentan cargos de «homicidio doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por alevosía» en relación con los asesinatos de Víctor Perpetto y Nahuel Roth, perpetrados el 8 de octubre de 2022.
Tanto la fiscalía como la parte querellante argumentaron ayer que todos los acusados deben ser condenados a prisión perpetua, destacando la «excesiva violencia» y el «desprecio» demostrados por los acusados tanto en el momento de los homicidios como en las horas posteriores. Además, se analizaron pruebas balísticas y otras evidencias que, según los acusadores, respaldan la culpabilidad de los detenidos.
El fiscal Ariel Pinno enfatizó la «ausencia de arrepentimiento» y «el desprecio por la vida humana» como factores agravantes en su alegato.
Hoy, la defensa oficial a cargo de José María Fernández López, representante de tres de los imputados, y el abogado Alejandro De la Riva, defensor del cuarto acusado, presentarán sus argumentos finales.
El caso se centra en determinar las circunstancias en las que Perpetto y Roth fueron asesinados, encontrándose sus cuerpos acribillados a balazos en un descampado de la zona industrial de Río Grande. Tanto las víctimas como los acusados estaban relacionados con actividades relacionadas con el tráfico de drogas y varios de ellos tenían antecedentes penales y judiciales.
La hipótesis principal sugiere que Alejandro y Gastón Badilla, junto con Moral y Guerrero, se encontraban en su residencia cuando Perpetto y Roth llegaron armados y reclamando una entrega de drogas, lo que condujo a los homicidios dentro de la vivienda. Posteriormente, los responsables trasladaron los cuerpos en un vehículo, lo que desencadenó una persecución con tiroteo en diferentes partes de Río Grande.
Tanto la persecución como el incendio intencional de la residencia de los Badilla, ocurrido horas después, están siendo investigados por separado, con varias personas procesadas y vinculadas a los mismos grupos delictivos.
El juicio, que comenzó el 26 de septiembre del año pasado, se ha llevado a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, incluyendo el vallado de los tribunales, la instalación de un detector de metales en la entrada y restricciones al público. Tras los alegatos, los jueces del Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande, Juan José Varela, Eduardo López y Verónica Marchisio, escucharán las últimas palabras de los involucrados antes de anunciar el veredicto final, programado para mañana.
