El líder de la Iglesia Católica, el papa Francisco, emprenderá mañana un viaje a la ciudad de Marsella, ubicada en el sur de Francia, con la misión de exhortar a los líderes europeos a adoptar una política migratoria conjunta. La visita, que durará poco más de un día, se centrará en la participación del pontífice en el evento «Encuentros Mediterráneos».
En dicho foro, que reúne a jóvenes y obispos de diferentes regiones, se debatirán alternativas para abordar la crisis migratoria en el Mediterráneo. Este escenario ha sido especialmente problemático en los últimos días con un aumento en las llegadas a destinos como la isla italiana de Lampedusa.
Fuentes del Vaticano han señalado que Francisco reiterará su apoyo a la iniciativa planteada esta semana por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Ambas líderes han propugnado una «respuesta común» del bloque europeo a la situación migratoria, pese a la resistencia por parte de Francia a acoger a más inmigrantes.
El viaje del pontífice se llevará a cabo en un vuelo de Ita Airways, que partirá a las 14.35 horas de Italia (9.35 de Argentina). Francisco estará acompañado por representantes de varios medios de comunicación durante su travesía.
Al llegar a Marsella, el Papa rendirá un tributo a los inmigrantes fallecidos en el Mediterráneo. En este homenaje, escuchará testimonios y depositará una ofrenda floral al pie del Monumento a los Héroes y a las Víctimas del Mar.
El vocero del Vaticano, Matteo Bruni, ha enfatizado que este viaje es «una visita a Marsella y no a Francia». No obstante, Francisco mantendrá un encuentro privado con el presidente francés Emmanuel Macron, lo que significará su cuarta reunión bilateral desde la asunción de Macron en 2017.
La visita del Papa a Marsella llega en un contexto de tensiones entre Italia y Francia. Ambos países han enfrentado desafíos en la zona fronteriza de Ventimiglia debido al cierre de fronteras dispuesto por el gobierno francés, algo que Italia considera una violación de los acuerdos europeos.
Además de la temática migratoria, la agenda de Francisco en Marsella incluirá discursos sobre el medio ambiente, según anunció Bruni. Esto se inscribe en la línea de una próxima publicación apostólica sobre el tema ambiental que el Papa tiene previsto lanzar el próximo 4 de octubre.
Jorge Bergoglio, de 86 años, regresará a Roma el sábado, culminando su visita con una misa en el Velódromo de Marsella. Se espera que el presidente Macron esté presente en este acto, pese a las críticas de sectores laicos en Francia.
En el marco de relaciones bilaterales entre Francia y el Vaticano, cabe destacar que Macron ha decidido posponer la presentación de una ley sobre eutanasia, en consideración al rechazo de la Santa Sede a legislaciones que favorecen el suicidio asistido.
Este viaje de Francisco no solo pone en relieve la urgencia de una política migratoria conjunta en Europa, sino que también podría influir en otras cuestiones de relevancia global, como la crisis en Ucrania, según señaló Bruni.
