En un acto histórico en Plaza de Mayo, el ministro de Economía, Sergio Massa, anunció ante una multitud de trabajadores que el piso del Impuesto a las Ganancias se elevará a $1.770.000 a partir del 1 de octubre, reduciendo significativamente su impacto en los sueldos y jubilaciones.

Esta medida, que contará con ajustes semestrales, se implementará para aliviar la carga impositiva de los trabajadores y garantizar que solo unos 80.000 contribuyentes, principalmente gerentes, CEOs y beneficiarios de altos ingresos, continúen pagando este impuesto.

En el encuentro, que tuvo lugar en el Palacio de Hacienda y contó con la presencia de destacados dirigentes sindicales y autoridades de la Cámara de Diputados, se precisó que el nuevo piso equivaldrá a 15 Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM), actualmente en $118.000. Además, Massa anunció que presentará un proyecto de ley al Congreso para establecer ajustes semestrales, alineados con la evolución del SMVM, asegurando así la constancia en el porcentaje de trabajadores afectados por el impuesto.

Bajo esta nueva propuesta, el Impuesto a las Ganancias cambiaría su nombre por el de impuesto a los «Mayores Ingresos», y solo un pequeño porcentaje, el 0,88% de los empleos registrados en el país, estaría sujeto a este tributo. Los trabajadores en relación de dependencia experimentarán un significativo aumento en sus ingresos netos, lo que representa un alivio sustancial para sus bolsillos.

Massa afirmó en el acto que «el salario no es ganancia, es remuneración por el trabajo y esfuerzo de cada trabajador» y enfatizó la importancia de poner fin a la situación en la que los empleados evitan hacer horas extras para no verlas absorbidas por el impuesto.

El proyecto también incluye ajustes semestrales en enero y julio de cada año, así como el mantenimiento del beneficio del 22% de zona desfavorable. Se eliminarán distorsiones en las deducciones personales y generales, aliviando la carga administrativa sobre los trabajadores.

Como ejemplo, un trabajador en relación de dependencia con un salario bruto mensual de $800.000 verá un aumento significativo en su ingreso neto, pasando de $550.308 a $667.999, lo que representa un incremento del 21,4% en su salario de bolsillo.